Материал: La teora de la traduccin y el aspecto culturolgico

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La teoría de la traducción el aspecto culturológico de la traducción Generalidades

La traducción es una de las ocupaciones más antiguas del hombre. Las diferencias entre las lenguas despertaron su interes por esta difícil, pero tan interesante tarea, la cual sirvió y sigue sirviendo de medio de comunicación y de intercambio de los valores espirituales entre los pueblos. A pesar de que la traducción existe desde los tiempos remotós, la teoría de la traducción en calidad de disciplina científica sólo comienza a desarrollarse hacia mediados del siglo XX.

La palabra traducción es multisemántica. Por traducción, generalmente se define la actividad mental, el proceso de transmición de un contenido determinado, expresado en una lengua, con medios de otra, siendo el texto, oral o escrito, el resultado de este proceso, que a pesar de constituir conceptos diferentes, no pueden existir uno sin el otro y forman una unidad dialéctica.

Para la definición del proceso de traducción en español existen dos términos: traducción e interpretación. Con el primer término se denominan la traducción en general y la traducción escrita y con el segundo, la traducción oral.

La teoría de la traducción — ciencia de la traducción — suele definirse como la disciplina científica filológica que tiene por objeto el estudio del proceso de traducción y sus regularidades.

Objetos y aspectos de la traducción

Generalmente se acepta que la teoría de la traducción está compuesta de tres partes principales:

1. La teoría general de la traducción, la cual estudia las regularidades universales del proceso de traducción en general y en dependencia del género de los textos traducidos, define los fundamentos teóricos de las correspondencias interlingüísticas de sentido, estilísticas, funcionales, etc., y el carácter específico de los tipos de traducción.

2. Las teorías particulares de la traducción, las cuales establecen las particularidades de la traducción de una lengua determinada a otra, los tipos de correspondencias entre determinadas unidades lingüísticas y fenómenos, los tipos de correspondencias lingüísticas ocasionales y los recursos estilísticos individuales de los traductores, etc.

3. La historia de la práctica y la teoría de la traducción, la cual está relacionada con la investigación de las etapas históricas y las principales tendencias de la traducción, la periodización de las traducciones, el lugar y el papel de la literatura traducida en las literaturas nacionales, etc.

Modelos y etapas del proceso de la traducción

En los últimos años han aparecido numerosas descripciones del proceso de la traducción. Todas ellas se distinguen por su carácter hipotético, ya que en la etapa actual del desarrollo científico es imposible concebir los procesos que tienen lugar en el cerebro del hombre concreto en el momento en que un contexto expresado en una forma lingüística se transforma a otra.

Los modelos hipotéticos del proceso de la traducción más conocidos en el presente son:

El modelo situativo (denotativo), el cual se basa en el reconocimiento del hecho de que el fundamento invariable de las unidades lingüísticas del original y de la traducción está constituído por la correspondencia de estas unidades con los objetos, fenómenos y objetividades de la realidad misma, con lo que en lingüística se denomina denotados o referentes. En su mayoria los denotados son únicos para toda la humanidad. Cualquier texto que refleja una determinada situación de contenido, juicios, en fin, la realidad, se forma mediante el establecimiento de la correspondencia con los mas diversos denotados. Partiendo de este punto de vista, la traducción es definida como el proceso de substitución de los signos materiales de los denotados, es decir, de las palabras de una lengua por los signos de otra lengua que se correlacionan con los mismos denotados.

El modelo semántico del proceso de traducción está fundamentado en el análisis de componentes de las unidades substancionales de la lengua y en la existencia de correspondencias regulares interlingüíticas. Este modelo supone que en el proceso de traducción se localizan todas las unidades substanciales elementales y sus componentes en el TO, a los cuales se les seleccionan unidades idénticas o similares de contenido en la LT. De esta forma, la traducción se reduce al análisis de los componentes de contenido del TO y a su sintetización en el material de la LT. El contenido común de cualquier unidad lingüística es considerado una unidad compuesta por un conjunto de características elementales de sentidos, estilísticas, de estilo, etc., al cual se le selecciona el correspondiente conjunto en la LT. El modelo semántico está ligado al postulado de existir en la lengua ciertas categorías y estructuras de fondo comunes a todas las lenguas.

El modelo transformacional surgió bajo la influencia de los postulados de la gramática transformacional, cuya moda, al parecer, ha quedado atrás. Según la estructura de este modelo, la traducción se define como la transformación del TO en el TT. El traductor interpreta el original, realiza en su mente una serie de transformaciones interlinguales y «entrega» el producto listo.

En el modelo comunicativo, el cual posee algunas variantes, el proceso de traducción se considera un acto de comunicación bilingüe, el cual contiene un mensaje, su remitente y destinatario, codigo (la lengua) y canal de comunicación (el lenguaje escrito u oral sin ignorar el género de este lenguaje). De forma simplificada, el esquema común de funcionamiento de este modelo es el siguiente: el remitente codifica el mensaje y lo transmite por el canal correspondiente, el destinatario lo descifra (es decir, lo interpreta) y seguidamente remodifica la información interpretada por medio de un nuevo codigo y la transmite al destinatario por el mismo u otro canal, conservando las particularidades de género de la información de origen. Este esquema se fundamenta en los postulados de la teoría de la comunicación, en la cual el lenguaje humano se considera un código específico. Hace más complejo el esquema el hecho de que el destinatario, el traductor, debe seleccionar la variante óptima de las posibles variantes de transmisión de la información de origen. También es importante el hecho de que el traductor es considerado participante del proceso de comunicación que cumple una doble función, la de destinatario y la de remitente de la información. En el modelo comunicativo se tienen en cuenta las relaciones que en semiótica son definidas como sintácticas — las relaciones entre los signos, semánticas — entre el signo y el denotado, pragmáticas — entre los signos y los comunicantes.

La semántica, la situación y la función constituyen el fundamento invariable de la expresión en la LO y de la LT.

Etapas del proceso de la traducción

El proceso de traducción, al igual que todo el proceso de generación del habla en el cerebro del hombre, sigue siendo el enigma de los enigmas. Sin embargo, está completamente claro que en la práctica de traducción, en realidad, se distinguen dos etapas de labor. Una de ellas está relacionada con la compresión del texto en la lengua extranjera y la otra, con su reproducción en la lengua materna, aunque sería erróneo considerar que la primera etapa está compuesta solamente por el trabajo analítico del cerebro y de la segunda se basa solamente en la síntesis. En realidad, la actividad cognoscitiva y creativa del cerebro en cada una de las etapas es inconcebible sin el análisis y la síntesis.

La primera etapa o ciclo de la traducción, a la que llamarmos perceptión del texto, consiste en un extremadamente complejo proceso sensorial y mental basado en los diferentes tipos y formas de funcionamiento análitico y sintetizador de los órganos sensoriales y de cerebro. En esta etapa el traductor se empeña en comprender e interpretar de la forma más integra el TO, y cuando se trata de un texto artístico o de un texto publicístico, el traductor también se empeña en «sentir» y concientizar su valor estético y el carácter de la influencia sobre el lector u oyente. No se puede olvidar que el traductor debe ser un receptor muy sensible. Este no solamente debe interpretar el texto, sino que debe también interpretar su influencia figurada y emocional.

Cuando el sentido de la frase del texto ha sido comprendido y existe no sólo en la forma material de la palabra, sino también en forma de la idea, en forma de imágenes y emociones, entonces tiene lugar la transición hacia la segunda etapa del proceso de traducción, hacia la reproducción de la frase ya interpretada del original en la LT. Y de nuevo en el cerebro del tradutor se realizan unos complejos procesos de análisis y síntesis relacionados con la transformación del sentido, de la esfera mental a otra forma material de la palabra.

Después de haber percibido la información semántica y expresiva contenida en la frase que se está traduciendo, el traductor reproduce esta información en las unidades de la LT y trata de conservar su volumen integro. El traductor no le busca, como a veces se acostumbra a pensar, correspondencias a cada palabra o combinación de palabras de la frase de origen, sino que «reexpresa» su sentido.

Sin embargo, debido a que en cualquiera lengua el sentido de las frases se compone de las significaciones de ciertas palabras y combinaciones de palabras, y debido a la existencia de las correspondencias léxicas, gramaticales y estilísticas entre las lenguas del mundo constituyen una realidad objetiva, un hecho universal, como resultado obtenemos que al comparar el TO y el TT, generalmente, en primer lugar, saltan a la vista las correspondencias léxicas interlinguales, las cuales hacen pensar que cualquiera traducción se realiza mediante la combinación (selección) de estas correspondencias.

Muchos generos de la traducción se realizan de forma escrita, de frase en frase, y a diferencia de la interpretación (traducción oral), sin limitaciones de tiempo, y siempre están ligadas al texto del original, que está plasmado materialmente de forma canónica y del cual podemos leer cualquier frase en cualquier momento, cosa que es imposible, por ejemplo, en la traducción oral (interpretación) del discurso de un orador. Al trabajar con una forma escrita de traducción todo esto nos permite la comparación constante de dos textos: el TO sin variar y el texto que nace bajo la pluma del traductor.

Por supuesto, cada traductor crea su manera, su hábito de trabajo con la traducción, pero las etapas señaladas no pueden ser omitidas por él, ya que en ellas se refleja objetivamente el proceso de traducción como una de las variedades de la actividad mental del hombre.

El aspecto culturológico de la traducción

La cultura es el modo de vida propio de una comunidad que utiliza una lengua particular como medio de expresión y las manifestaciones que ese modo de vida implica. Más concretamente: se distinguen el lenguaje cultural, de los lenguajes universal y personal. Morir, vivir, estrella, nadar, e incluso objetos casi prácticamente ubicuos, como espejo y mesa, son universales... No presentan, por lo general, ningún problema de traducción. Monzón, estepa, dacha, son palabras culturales... Aquí puede haber algún problema de traducción, a menos que exista un solapamiento cultural entre la fuente y la LT (y sus lectores). Palabras universales como desayuno, abrazo, etc., cubren a menudo la función universal, pero no la descripción cultural del referente. Y nos expresamos de una forma personal: Una demostración glasnóstica —transparente—; Una película babélica—hecha por gentes de diferentes nacionalidades y lenguas—; estamos usando un lenguaje personal, no directamente social y su traducción siempre será un problema.

Dentro de una lengua se pueden dar varias culturas (y subculturas): guagua, chiquito, mordida, son todas ellas palabras culturales que pueden necesitar traducción dentro del español. Sin embargo, las palabras dialectales no son palabras culturales si designan universales, como tampoco lo son terminos tan conocidos como pan, vino, sol, que están sobrecargadas de connotaciones culturales. Cuando una comunidad linguística centra la atención en un tema particular —se le suele llamar foco cultural— genera una plétora de palabras para designar su lenguaje o terminología especiales: los españoles, por ejemplo, lo han hecho en tauromaquia (tener un buen trapio, entrar al trapo, estar para el arrastre, dar la puntilla); los franceses, en quesos y vinos; los ingleses, en deportes, particularmente en criquet; los alemanes, en salchichas; los árabes, en camellos. Muchas culturas tienen sus propias palabras para licores baratos, licores de pobres y necesitados: vodka, grappa, sake, slivovitz, Schnaps, etc. Cuando existe un foco cultural, suele haber un problema de traducción debido al vacío o distancia cultural entre las lenguas de partida y de llegada.

No se puede considerar el lenguaje como un componente o rasgo cultural. Si así fuera, la traducción sería imposible. El lenguaje contiene todo tipo de sedimentos culturales en la gramática (géneros de los nombres inanimados), fórmulas de tratamiento (usted), el léxico (el sol sale)..., que escapan a la lógica de los universales, tanto en la conciencia del hablante como en la del traductor. Por otra parte, cuanto más específico se vuelve el lenguaje en el terreno de los fenómenos naturales (en el de la flora y la fauna, por ejemplo), más fijado queda en los rasgos culturales, y acarrea consiguientemente problemas de traducción. Lo cual es preocupante que la traducción de los términos más generales (amor, templanza, justo, injusto), sobre todo si están en relación con la moral y los sentimientos es más difícil normalmente que la de las palabras específicas.

La mayor parte de las palabras culturales resultan fáciles de identificar por estar asociadas con un lenguaje particular, y no se pueden traducir literalmente, pero existen muchas costumbres culturales descritas en un lenguaje corriente cuya traducción debería incluir un equivalente descriptivo-funcional adecuado, ya que una traducción literal falsearía el sentido. Los objetos culturales pueden ser referidos con un término genérico o clasificador casi culturalmente neutro (por ejemplo, ), complementado además de diversas formas según las culturas, y ustedes deben dar cuenta de ese material adicional (—té— con ron , con limón, con pastas, con leche, etc.) que puede aparecer a lo largo del texto de la LO.

Consideraciones generales

La traducción de todas las palabras culturales está regida por unas cuantas consideraciones de tipo general. Antes que nada, deben reconocer y aceptar los logros culturales a los que hace referencia el texto de la LO y, luego, respetar todos los países extranjeros y sus respectivas culturas. Los procedimientos de traducción a los que pueden acudir son dos totalmente opuestos: la transferencia, que por regla general en los textos literarios sirve para reflejar el colorido y ambiente locales, y, si se trata de textos especializados, puede ayudar a los lectores (algunos de los cuales pueden estar más o menos familiarizados con la LO) a identificar fácilmente el referente — sobre todo, un nombre o concepto — en otros textos o conversaciones. Sin embargo, por medio de la transferencia, a pesar de ser breve y concisa, se obstaculiza la comprensión, se realza lo cultural, se excluye el mensaje y se interrumpe la comunicación; habrá quien diga que no es ni siquiera un procedimiento de traduccion. Y en el otro extremo del espectro tenemos el análisis componencial, el procedimiento translatorio más exacto y preciso, procedimiento que excluye lo cultural y destaca el mensaje. El análisis componencial está basado en un componente común a las dos lenguas, la de partida y la de llegada (en el caso de dacha, sería casa) al que hay que añadir los componentes diferenciadores extracontextuales (casa de campo, residencia de verano, para la nomenklatura soviética). Por supuesto que un análisis com­ponencial no es tan económico como el original, ni tiene su mismo efecto pragmático. Por ultimo, el traductor de una palabra cultural — que siempre depende menos del contexto que el lenguaje corriente — debe tener en cuenta tanto la motivación como el nivel cultural temático y lingüístico de los lectores.

En la traducción de las diferencias socioculturales del español al ucraniano surgen grandes dificultades. Siempre debemos tener en cuenta varios fenómenos extralingüísticos que incluyen en sí dos objetos lingüísticos de una misma semántica. Lo ideal es dar diferentes variantes de traducción: para los españoles y para los latinoamericanos.

Como principales determinantes culturológicos podemos mencionar el régimen estatal y político del país, su situación político-social, la actividad de los partidos políticos, la historia del país, las particularidades de su desarrollo, a los hombres políticos y públicos, a los de ciencia y cultura, objetos geográficos, realias vinculadas con las tradiciones y costumbres de los pueblos, de las obras literarias y del arte.

En estos casos, podemos usar en el texto traducido las sustituciones reapreciativas, omisiones, pero más frecuente se usan adiciones del carácter literario, psicológico o de la crítica de arte o en forma de comentarios del traductor:

Gracias a la intensa actividad desarrollada, fue posible alcanzar los Acuerdos de Esquipulas I y II, realizaron la negociación entre los cinco países centroamericanos.

Завдяки активній діяльності були укладені угоди „Ескіпулас-І” і „Ескіпулас-ІІ”, які привели до (сприяли) поновлення переговорів між п’ятьма центральноамериканськими державами (мається на увазі Гватемальська угода 1987 року про мир в Центральній Америці).

Tomar las uvas de paz – з’їсти декілька виноградин миру (для зустрічі Нового року перед кожним іспанцем обов’язково ставлять блюдо з 12 виноградинами. Опівночі, з кожним ударом годинника іспанці кидають в рот по одній ягоді – 12 виноградин повинні гарантувати щастя і удачу на всі дванадцять місяців нового року).

Uno de los medios más efectivos de una gran competencia “ambiental” de los receptores del texto traducido consiste en pequeñas salpicaduras en el texto de traducción:

...basándose en el libro se filma en 1982 la película Missing, dirigida por Costa Garvas.

...на основі цієї книги французький кінорежисер Коста-Гаврас випустив у 1982 році фільм „Зниклий без вісті”

Источник: https://studfile.net/preview/15441867/